LA CARTA DE GEORGE CARLIN

Primera Parte

Por Alberto Gaytán*

 
 
 
 
   

Recibí por medio del correo electrónico una carta que dude mucho en abrirla porque pensé que era una de esas molestas cadenas de mensajes y oraciones que circulan por el mundo de la Internet con la advertencia  de sufrir mala suerte y calamidades si no se reenvían de inmediato a veinte personas. Afortunadamente, este no fue el caso, por el contrario, la carta que les comento contiene un mensaje con valor de oro por su verdad y sabiduría.

Lo carta fue escrita por George Carlín, un comediante de New York, que se hizo famoso por sus chistes y groserías en contra del gobierno de los Estados  Unidos, de las drogas y de la decadencia de la humanidad. Este comediante newyorkino paso buena parte de su carrera enfrentando demandas en los tribunales y en la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), de los Estados Unidos.  Por ejemplo, en una ocasión le llovieron demandas por comentar en su programa de radio y en sus shows que “la humanidad era una especie maldita y condenada” y que por eso, el no creía en la religión ni en Dios, por ser ideas creadas por el hombre.

Bueno, ni nosotros nos escapamos, mejor dicho, ni nuestros antepasados se le escaparon y eso que nada teníamos que ver con los temas de la sociedad estadunidense que eran el centro de sus  chistes y burlas. El caso es que nos pegó duro al exhibirnos en uno de sus comentarios como descendientes de una sociedad brutal y violenta, con la aclaración de que las cifras que cita son totalmente exageradas: “En el año 1500 los aztecas sacrificaron a 80 mil personas en una sola ceremonia, si entendieron bien, 80 mil en una ceremonia”, y luego, el comediante preguntó al publico lo siguiente: ¿Saben cuál era la ocasión que celebraban los aztecas?, bueno, dijo  “estaban inaugurando un nuevo templo. Nada como la religión para un poco de diversión, ¿eh? y especialmente las primitivas.”

En otra ocasión, en el 2004, mientras actuaba en el Hotel MGM de la Vegas, tuvo un altercado con el publico por señalar que no le hacia sentido que la gente viajará miles de millas para ir a las Vegas solo para darle dinero a las grandes corporaciones que se dedican al sexo, al vicio y al juego. El comediante se pasó de la raya esa noche, al decir: “…siempre es lo mismo cuando trabajo en las Vegas, tengo que aguantar a gente de intelecto muy limitado”. Al terminar el show fue despedido de su trabajo, semanas después se enfermó de una grave depresión, meses después, su salud empeoró y terminó en una clínica de tratamiento de drogas y alcohol.

George Carlin bromeaba con frecuencia que cuando se muriera “iba a seguir actuando y vendiendo sus presentaciones desde una CNN celestial”. El 22 de junio del 2008, a la edad de 71 años murió de un paro cardiaco en Santa Mónica, California. George Carlin está considerado como el más grande de los maestros del llamado Stand Up Comedy (monologista).

Por cierto, cuatro días antes morir recibió la noticia de que el Kennedy Center for the Performing Arts de New York, le otorgaría el premio de Humor Mark Twain, el  reconocimiento más alto que se otorga en el mundo de la comedia en los Estados Unidos.

Este portentoso “showman”, fue considerado por la crítica de su país como un renegado social, grabó 25 discos, escribió 5 libros y participó en 16 películas, además de sus famosos programas de radio y televisión. 

Aunque su carrera artística la construyó diciendo groserías e insultos al gobierno y a la sociedad americana, este hombre tuvo también una admirable fineza en su corazón y en su alma al escribir una de las cartas más hermosas sobre la condición humana, dicha carta es el tema del próximo artículo, por favor no deje de leerla.

 

 

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* Alberto Gaytán es el director del Tecnológico de Misantla, estudió un doctorado en estudios internacionales en The Graduate School of Internacional Studies de la Universidad de Miami. albertogaytangarcia@hotmail.com

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